… Porque esta es la voluntad de Dios. No siempre tenemos deseos de agradecer, y menos aún por algo que no nos gusta. La Biblia nos dice que debemos hacerlo siempre y en toda ocasión, pues Dios tiene un propósito en todo cuanto nos sucede, porque es un padre amoroso que quiere lo mejor para nosotros. Si obedecemos podremos comprobar que ésto es verdad.